Las conexiones de banda ancha, junto con programas como Remote Control Desktop, nos permiten controlar cualquier ordenador desde otros equipos remotos, tal y como si estuviéramos delante de él. Sin cortes, sin refresco, y con total libertad de movimientos.
Con Remote Control Desktop podrás acceder de forma remota al control total de un PC, desde una segunda máquina. Podrás usar el ordenador de tu casa desde el trabajo, realizar explicaciones interactivas a amigos o familiares del funcionamiento de algún programa, resolver problemas, trasferir archivos entre uno y otro PC, etc. Tenemos tres modos de visualización a nuestra disposición: pantalla completa, visualización en una ventana, y modo escalado.
Remote Control Desktop puede trabajar a través de cortafuegos, y tiene soporte para transferencias DHCP. La seguridad en la conexión es total, y además se ejecuta como servicio NT de Windows. Con Remote Control Desktop ahorrarás tiempo y ganarás en comodidad.